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Auch, grande lugar de Midi-Pyrénées

Capital histórica de la Gascuña, dominada por la orgullosa catedral de Saint-Marie, Auch ofrece a sus visitantes una arquitectura de una riqueza notable.

05 enero 2015
Por: Roland Chabbert, Romain Deplano, Juliette Galvan

La ciudad de Auch a través de los siglos

Derivado de auscii (pueblo de Aquitania asentado en el lugar), Auch es una ciudad que conoció un importante desarrollo en época romana. Conocida con el nombre de Augusta Ausconum, la ciudad se convierte en sede de un obispado desde el siglo VI.

Durante los siglos X y XI, Auch opondrá incesantemente los condes de Armagnac a los poderes eclesiásticos. El escudo de armas de la ciudad todavía lleva los estigmas de esta lucha encarnizada, entre el emblema de los arzobispos (el cordero pascual de plata), y el de los Armagnac (el león rojo).

En los siglos XV y XVI se levanta la basílica de Sainte-Marie (una de las catedrales francesas más imponentes), a modo de testigo de la importancia de la religión en Auch.

A lo largo del siglo XVIII y bajo la acción del intendente d'Étigny, Auch vive una importante renovación urbana, de la que aún dan muestra algunos edificios notables (el Hôtel de Ville o ayuntamiento, las allées d'Étigny).

Caliza, vidrieras y carpintería

De entre las grandes construcciones de Auch, la catedral de Sainte-Maire se mantiene como uno de los edificios preeminentes de la región Midi-Pyrénées. Construida a finales de la Edad Media, la iglesia supone una transición entre la arquitectura gótica y el arte renacentista, y tiene en sus vidrieras (realizadas por Arnaud de Moles) una de sus más preciadas joyas. Las vidrieras iluminan un conjunto de 113 estalos, decorados con un trabajo de carpintería en el que se despliega una compleja iconografía con 1 500 figuras esculpidas. Inscrita en la lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO como parte de los Caminos de Santiago de Compostela, Sainte-Marie domina la ciudad. La calidad de la piedra caliza con la que se construyó otorga al monumento su particular coloración.

El alma de la ciudad se refleja en las múltiples residencias y callejuelas magnificadas por el uso de este emblemático material. Lo mismo puede decirse de las pousterles, estrechas callejuelas con escalones, o la monumental escalinata de 35 m de desnivel (1863), decorada con la estatua de D'Artagnan.

Un patrimonio cultural diverso

Valiéndose de la gran diversidad de sus colecciones (colección latinoamericana, artes y tradiciones populares gasconas, colección medieval...), el Museo de los Jacobins contribuye al desarrollo del patrimonio cultural de la ciudad. Fundado en 1793, se cuenta entre los primeros museos franceses.

Igualmente, el Museo de la Résistance presenta una retrospectiva del movimiento de la Resistencia en el Gers. La torre de Armagnac, a su vez, propone una incursión en el torreón y las celdas de la prisión original.

Numerosos eventos contribuyen al dinamismo cultural de Auch: el Festival de Cirque Actuel CIRCA, el Festival Eclats de voix, el Festival Ciné 32 "Indépendance(s) et Création" o también los Claviers d’été.

Información práctica: